El flujo base
Una persona llama, el agente de voz responde, recoge los datos mínimos y deja la incidencia preparada en el panel.
La idea no es impresionar con tecnología, sino que el equipo vea un aviso claro y usable en cuanto termina la llamada.
Lo que queda guardado
Cada llamada deja transcripción, resumen y campos estructurados como cliente, teléfono, problema, urgencia y dirección cuando aplica.
Así no hay que reconstruir después lo que se dijo ni depender de notas sueltas.
Cuando entra una persona
Si la llamada requiere a alguien humano, Lera puede transferir la conversación sin perder el contexto ya recogido.
Si no hace falta, el caso queda listo para que el equipo lo gestione cuando toque.